Dependiendo del problema a tratar y de la situación concreta del paciente, se elige un cóctel de micronutrientes con el que realizar la inyección capilar. Habitualmente suelen usarse inyecciones de vitaminas, aminoácidos capilares, minerales, antioxidantes y otras sustancias que favorecen el crecimiento.
El objetivo es nutrir, fortalecer y regenerar el pelo de una manera directa. Así, se consigue aumentar el espesor y también se previene la caída del cabello.