Se trata, por ello, de frenar los efectos de la edad y esculpir el rostro para que recupere el esplendor y la belleza pasados, reobteniendo los volúmenes perdidos y recolocando los rasgos que el tiempo ha desconfigurado.
Entre los resultados que puedes obtener al tratar tu óvalo facial figuran:
• Aumentar la definición del rostro.
• Matizar la angulosidad de las mejillas.
• Reafirmar la mandíbula.
• Mitigar la flacidez del rostro.
• Recuperar la expresividad inicial y la firmeza.